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RUTA 1
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LA CAÑADA REAL SEGOVIANA
EN RETUERTA DEL BULLAQUE
Longitud : 8 Km. Ida y vuelta
Medio: Andando, en bicicleta o en coche
Dificultad: Facil |
Iniciamos el recorrido en la ermita que está bajo el Embalse de los Valles, en
la carretera de Horcajo, justo en el panel indicativo de la ruta. Estamos en los
inicios del Rio Bullaque, que se forma por confluyencia de varios arroyos que
nacen entre robledales de la umbría occidental de la Sierra del Chorito, dentro
del parque de Cabañeros. Estos arroyos se unen entre la Sierra de Enmedio y el
Monte los Valles desembocando en el embalse que abastece a Retuerta. Desde aquí,
el Bullaque desciende recto en sentido Norte hacia Retuerta, hasta que cerca del
km. 1 de la carretera de Navas de Estena efectúa un giro de 90° hacia el Este y
posteriormente, en el pueblo, vuelve a girar en sentido Sureste. Esta gran curva
que realiza el Rio Bullaque se denomina popularmente retuerta, dando su nombre
al pueblo.
La ermita está rodeada de cipreses americanos y chopos negros
situados junto al cercano arroyo. Al otro lado de la carretera vemos una
explanada rodeada de grandes fresnos, nogales y cerezos, restos de las antiguas
huertas cercanas al río que hoy se dedica a majada ganadera, estando el suelo
compactado y abonado alrededor de los rediles. El río está muy eutrofizado en
este tramo, como indica la gran cantidad de ovas que crecen, y desprovisto de
vegetación; tan sólo se observan dentro del cauce algunos rodales de eneas
recomidas casi hasta su base y juncales y pastizales nitrófilos en sus orillas.
Las aves que con más facilidad observaremos serán mirlos, pinzones, petirrojos y
quizá alguna lavandera cascadeña. Algo más abajo las orillas comienzan a
poblarse de plantas leñosas de ribera como fresnos, espinos, tamujos y zarzas.
La escasa corriente y la pendiente del terreno hace que las plantas de la ribera
se mezclen con las del encinar que llegan hasta el mismo borde del río. Desde
aquí la cañada discurre paralela, por el lado izquierdo, a la carretera en
dirección a Retuerta del Bullaque. La mejor referencia es guiarnos por el
tendido eléctrico que está instalado en toda su longitud.
La Cañada transcurre entre restos de los encinares modificados
por el secular paso de ganados; encinas de bajo porte y dispersas entre
pastizales con abundancia de gamones y torvisco. Entre el pasto se ven de forma
dispersa escasas matas de espino, mejorana, cantueso o jara. Muchos pájaros
cruzarán de encina en encina: alcaudones, abubillas, trigueros, mientras en
vuelo veremos sin duda abejarucos (posados en los cables de la luz) y rapaces
como ratoneros y culebreras, aparte de abundantes buitres que encuentran su
fuente principal de alimento en las zonas ganaderas. Aparecen también algunos
chopos y fresnos en la ribera y castaños, ciruelos y otros frutales en las zonas
antiguamente ocupadas como huertas, mientras los juncos churreros pueblan las
zonas de nivel freático más bajo.
Recorridos unos 2 km. nos encontramos con las Casas del Sauceral,
rodeadas de plantaciones de eucaliptos, pasando junto a las casas de los guardas
de la finca a la izquierda y la Casa del Alemán a la derecha. Unos 500 m. más
abajo la cañada cruza la carretera dirigiéndose hacia el pueblo, entre cercados
ganaderos con las solanas de los Montes de Toledo de frente. Caminando con
atención, podremos localizar numerosos reptiles como lagartijas colirroja y
cenicienta, y con suerte el lagarto ocelado o alguna culebra bastarda o de
escalera. Los primeros olivares y las tapias de piedra indican que el pueblo ya
está cerca. En menos de 2 km. desde el cruce con la carretera comenzaremos a ver
huertas y tamujos, que nos indican que estamos en la zona inundable del río, que
se encuentra muy degradado por la gran presión antropozoogena que sufre al estar
tan próximo a la población. Cruzaremos el Bullaque por un vado llegando
finalmente a Retuerta del Bullaque.
RUTA 2
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JUNTA DE LOS CORREOS
Longitud : 26 Km. Ida y vuelta
Medio: En bicicleta o en coche
Dificultad: Facil
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Esta ruta es continuación a la ruta 1 y
comienza en Retuerta del Bullaque por la carretera que va a Horcajo de los
Montes (CM-4.017) llegaremos por allí al pantano que abastece de agua potable a
este pueblo. La parada es obligada para beber en la fuente del Chorrillo,
situada al lado del pantano. Entre otras especies faunísticas podemos ver
nutrias y martín pescador. Además contemplaremos fresnos, quejigos, rebollos y
encinas con sus ramas cubiertas del liquen, denominado barba de viejo, muy
llamativo por el contraste de color.
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Continuamos por la carretera. Al llegar al
Km. 73 nos encontramos con el límite del Parque Nacional de Cabañeros. A la
izquierda de nuestro recorrido, vemos una repoblación de pino pinaster.
Siguiendo en dirección a Horcajo, iremos encontrando infinidad de avifauna, y
buenas panorámicas de bosque mediterráneo. En el Km. 78 llegamos al paraje
conocido como la Venta Nueva, lugar donde los pastores se paraban a descansar
con las ovejas trashumantes, poco más adelante en el Km. 80 nos encontramos en
la junta de los Correos. Desde este lugar podemos observar las vistas que nos
ofrecen los paisajes del Parque Nacional: enormes extensiones de bosque
mediterráneo (jaras, brezos, alcornoques, quejigos, encinas, madroños,
labiérnagos, etc ). Al suréste contemplaremos la hermosa panorámica que
constituye la raña de Cabañeros y la sierra del Chorito, con buitres negros
volando sobre sus cumbres. Desde este punto regresamos, por el mismo recorrido,
a Retuerta.
RUTA
3
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LA CAÑADA REAL SEGOVIANA- LAS NAVILLAS
Longitud : 26 Km. Ida y vuelta
Medio: Andando, en bicicleta o en
caballeriza.
Dificultad: Facil
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Por la carretera que va al Molinillo. En el mismo pueblo, y a 300
m. de la gasolinera, nos desviamos por un camino a la izquierda, desde donde
parte la Cañada Real Segoviana. Tenemos tableros indicativos de la ruta y a lo
largo del recorrido nos encontraremos "itos" de señalización. Empezaremos a contemplar terrenos dedicados a
cultivos de cereales; trigo, cebada y avena, así como rebaños de ovejas pastando
en enormes dehesas de encinas y ejemplares milenarios de alcornoques adehesados.
Continuando por la Cañada Real, llegamos a la casa de la finca de La Pasadera.
Un kilómetro más adelante nos encontramos en el límite de las provincias de
Ciudad Real y Toledo, donde hallaremos enormes rebollos Quercus pyrenaica,
jaguarzo prieto Cistus crispus, romero Rosmarinus officinalis, etc.. En su
recorrido tendremos hermosas vistas de los Montes de Toledo y fuente de agua
potable hasta llegar a las Navillas.
Desde aquí
regresaremos por el mismo camino hasta Retuerta del Bullaque, y daremos por
finalizado el recorrido.
RUTA 4
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EL
CORDEL DE NAVALRINCÓN Y LA CAÑADA REAL TOLEDANA EN PUEBLONUEVO DEL BULLAQUE
Longitud : 36 Km. Ida y vuelta
Medio: Andando, en bicicleta
Dificultad: Facil
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Proponemos recorrer este tramo del cordel que atraviesa el extremo oriental del
Parque, partiendo desde la presa del Embase de Torre de Abraham y regresando por
la Cañada Real Toledana. Nos desviaremos de la carretera unos 300 m. antes de la
presa por el camino que baja a la izquierda hasta el cauce del Río Bullaque.
Este punto está señalizado con un gran cartel que señala la obra de
recrecimiento de la presa y por otro pequeño que indica hacia las oficinas.
Bajando por aquí y antes de llegar a la casa veremos un pequeño puente que salva
el canal de riego del Bullaque.
La cañada real Toledana o Segoviana viene desde el Norte pasando
por la casa del guarda, arriba, justo al lado de la presa y el cordel de
Navalrincón se desvía por el puente que hemos mencionado. Al otro lado del
puente veremos el mojón n° 1, cruzamos el río por otro puente mayor y llegamos a
un muro de hormigón donde el camino gira a la izquierda. Desde aquí seguiremos
todo recto por un camino poco rodado dejando a la derecha la entrada de una
finca.
Merece la pena dar un paseo por los alrededores pues, aunque
aguas abajo el cauce del río está seco desde Noviembre, este tramo que se
encuentra justo debajo de la presa posee mucha agua en el subsuelo, y disfruta
quizás de uno de los mejores bosques de ribera de todo el Bullaque al mezclarse
robledales, quejigares, saucedas y fresnedas en un impresionante bosque mixto
que por su valor ecológico está incluido dentro del Parque de Cabañeros.
Podremos observar también algún pie de maillo (manzano silvestre) y casi todas
las especies de los matorrales de sustitución que cubren los claros del bosque
como zarzamoras, clemátides, rosales, tamujos, brezos, espinos, jaras, jaranzos,
jaguarzos, jarillas... El ruiseñor es muy abundante y con suerte podremos
observar otras aves escasas como el martín pescador o el pájaro moscón. La polla
de agua y el avetorillo estarán escondidos en los carrizales y por todos lados
veremos mirlos, pinzones y petirrojos.
Retomamos el camino que, tapizado de sanguinarias o papelillos,
planta medicinal que cubre el suelo de blanco, continúa entre jarales con un
arbolado de grandes encinas y piruétanos dispersos. Las zonas de suelo más
degradado están ocupadas por cantuesares, mientras los pequeños arroyos que
vamos cruzando están indicados por la presencia de fresnos. Rodamos acompañados
de la valla de la finca y aunque nos provocaba una sensación de aprisionamiento,
nos deparó una gran sorpresa al poder contemplar al otro lado un grupo de
buitres negros y leonados, que estaban parados bajo una encina por el mal
tiempo.
El primer vado que cruza el Río conduce al paraje llamado Tabla
Azul, donde se puede contemplar también un soto similar al mencionado con
grandes ejemplares de fresnos y quejigos.
Algo más adelante el cordel se aleja del río. Pasaremos junto a
varias puertas de entrada al Parque y veremos cornicabras, labiérnagas, peonías,
gamones... Sin duda nos acompañarán rabilargos y arrendajos y si de vez en
cuando miramos al cielo, rapaces como la abundante águila culebrera. La
vegetación se va haciendo más espesa y van apareciendo robles, síntoma de una
mayor humedad en el subsuelo, hasta llegar a una casa de piedra recientemente
restaurada junto a una valla con postes de madera que delimita el paraje de Las
Ventillas. Era un antiguo vivero forestal, que encierra un pequeño robledal con
ejemplares centenarios, y un magnífico abedular que se sitúa junto a un arroyo
que aún estando seco, dado el alto nivel freático permite su pervivencia. Está
rodeado por cepellones de mansiega, restos de antiguos trampales y en
su interior aloja grandes ejemplares de sauces y arraclanes y un espeso helechal
que nos remite a zonas tropicales. Las laderas por encima están cubiertas por
alcornocales aclarados cuyo matorral con abundancia de piornos llega hasta cerca
del cauce.
Dejamos Las Ventillas en los mojones 9 y 10 acompañados por el
robledal hasta los 11 y 12, y pronto divisamos en lo alto de un cerro las naves
ganaderas de Las Ventillas. Desde arriba divisaremos un paisaje deforestado de
rañas dedicadas a la agricultura, en que destacan los corredores ecológicos de
la ribera del Bullaque y del cordel que se puebla de monte a tramos. Ante
cualquier desvío del camino tomaremos siempre el de la derecha, rodando cerca de
las vallas y entre el encinar arbustivo, a veces con quejigos más o menos
abundantes. La aparición de lentisco y romero marcan una mayor termicidad en
este tramo. Podremos ver un chozo actual junto a unos comederos, y aunque no
posee forma cónica se construye con similares materiales, principalmente la
jara.
Cuando lleguemos a la carretera de Santa Quitaría giraremos a la
izquierda hacia Pueblonuevo del Bullaque. En el puente del Bullaque cría una
colonia de gorrión moruno, por lo que podremos contemplar su estrépito y su
incesante trasiego de materiales para los nidos si es la época adecuada. La
desolación de su cauce seco fue la nota negativa que nos hizo reflexionar sobre
lo absurdo del trasvase en proyecto.
Hasta el pueblo la carretera transcurre con árboles ornamentales
en las cunetas formando un agradable paseo.
La vuelta a la presa la haremos por la Cañada Real Toledana que
va paralela al lado izquierdo de la carretera. Podemos guiarnos por el tendido
eléctrico que discurre por ella aunque también podremos ir por los caminos que
van paralelos algo más abajo hacia el río. Los matorrales del encinar se han
desarrollado con intensidad por el desuso, pero permanecen sendas suficientes
para rodar con las bicicletas, que serpentean entre pequeñas encinas que nos
darán algo de sombra. Viviremos la problemática asociada a las vías pecuarias,
observando partes deterioradas con escombros y cortes por las obras de la
carretera que salvaremos sin mucha dificultad. El paso de trigueros, gorriones,
urracas, abubillas, abejarucos... y las vistas de la Sierra del Chorrito a la
izquierda, la del Gallego a la derecha y la Torre de Abraham de frente irán
alegrando nuestro camino de regreso.
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